La talla para edad ( Height-for-age Z, HAZ por sus siglas en inglés) se asoció negativamente con la probabilidad de estar al menos un grado por debajo del esperado en la escuela, y positivamente con el rendimiento en matemáticas, comprensión de lectura y vocabulario receptivo. El crecimiento en talla no explicado entre las edades de uno y ocho años de edad también se asoció negativamente con la probabilidad de estar al menos un grado por debajo del esperado en la escuela (ratio de OR 0,80 a 0,84 dependiendo del país), y positivamente con el rendimiento en matemáticas (rango del tamaño del efecto: 0,05 a 0,10), la comprensión de lectura (0,02-0,10), y el vocabulario receptivo (0,04-0,08).

Los niños que se recuperaron en el crecimiento tuvieron mejores resultados que los niños que estuvieron persistentemente con retraso en el crecimiento, pero tuvieron resultados diferentes que los niños que declinaron en su crecimiento. Concluimos que la recuperación en el crecimiento durante la niñez, luego de haber pasado una infancia con malnutrición, puede tener beneficios significativos en la escolarización y las habilidades cognitivas. Por lo tanto, a pesar de que las intervenciones tempranas siguen siendo críticas, las intervenciones para mejorar la nutrición de los niños en edad de asistir a educación inicial y los primeros grados primaria también merecen consideración.

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