Los resultados muestran que los niños que vivieron en regiones del Perú expuestas a violencia tuvieron un bajo nivel funcional del lenguaje (PPVT), así como los niños de Etiopía que habían sufrido la agudización del conflicto, también arrojaron un débil PPVT puntaje. Estas pruebas se hicieron después de controlar por una variedad de factores sobre el niño, la familia y de la comunidad. Ahora bien, los niños que habían accedido a la educación preescolar y su familia había tenido mejor nivel económico alcanzaron puntajes de PPVT más altos.

Estos hallazgos sugieren que los niños que han vivido situaciones de conflicto o de post-conflicto son particularmente vulnerables a tener desventajas en el lenguaje, las cuales podrían perjudicar sus oportunidades a lo largo de su vida. Por ello, la atención de la primera infancia debe ser priorizada durante etapas de emergencias y de reconstrucción de post-conflictos, con un especial énfasis de equidad para asegurar oportunidades de desarrollo a los niños rurales pobres que viven en áreas afectadas por la violencia.

Un artículo sobre esta investigación fue publicado en The Georgetown Public Policy Review como parte de la edición de tesis de graduados. Para descargarlo, haga click aquí.