Se encontró que las relaciones y obligaciones familiares, ideas en torno al futuro ideal, factores biográficos como nivel socioeconómico, etnicidad, género, educación de los padres, así como la calidad y disponibilidad de las escuelas, influyen en el abandono escolar. Asimismo, se halló que las aspiraciones de los niños, así como sus decisiones son influenciadas directamente por las percepciones de los padres en torno a la educación, la necesidad de cuidar la unidad familiar y la educación de buena calidad. Empero, el acceso a la escuela puede ponerse en riesgo por la distancia, el costo del transporte o la combinación de esos y otros factores. Ahora bien, desde la perspectiva de los niños, el estudio muestra que aquellos que no logran alcanzar los estándares esperados, sienten vergüenza y resignación, lo que los lleva a abandonar la escuela antes de repetir o ser muy grandes para el grado que les corresponde. Otros niños migran a un distrito urbano con el propósito de incorporarse al campo laboral, o con la esperanza de estudiar y trabajar al mismo tiempo. Por último, el estudio revela que si bien la escuela y los maestros promueven la aspiración a la vida profesional -a los niños varones y mujeres-, los recursos mínimos, el soporte extra académico limitado, las prácticas discriminatorias contra el género femenino y la relación improductiva entre maestros y padres de familia convergen y amenazan la habilidad de los niños pobres para culminar la escuela.