En este sentido, las autoras destacan las similitudes y diferencias entre áreas geográficas (urbana y rural), a fin de comprender las diferentes maneras de crecer en el Perú y evidenciar las múltiples formas de ser niño, y las diversas infancias existentes en el país. Como es de esperarse, a medida que los niños y niñas van creciendo, sus responsabilidades a nivel familiar se incrementan, tanto en el ámbito doméstico como productivo. Según los resultados encontrados, la etapa comprendida entre los 7 y 8 años representa un marcador importante respecto a las responsabilidades que los niños asumen, pues a esta edad el os aprenden a realizar diferentes tareas de manera autónoma.
El tipo de actividad en la que los niños participan y desarrollan habilidades varía en función de los contextos en los cuales se crían. Por ejemplo, la incursión de los niños rurales en actividades domésticas y laborales ocurre a una edad más temprana que en las zonas urbanas. Asimismo, en las áreas urbanas la incorporación de los niños en actividades laborales ocurre en un menor grado porque sus padres trabajan fuera del entorno familiar, donde niños y niñas no tienen acceso.