Florencia López Boo
La autora halló que las diferencias en el lenguaje temprano según el nivel socioeconómico están presentes en los cuatro países –a mayores recursos y capital humano en la familia, mejor vocabulario de los niños– pero también encontró que esta situación es más grave en el Perú. Se usan los resultados de prueba llamada Peabody Picture Vocabulary Test, (conocida como PPVT por sus siglas en inglés) que se les tomó a los niños a las edades de 5 y 8 años.
Se emplea un significativo número de variables que tienen influencia en los resultados de los niños en dicho examen, tales como si la familia vive en zonas urbanas, si el niño acudió a un centro de educación inicial o previa a la escuela, si recibió los nutrientes adecuados, la formación educativa de sus cuidadores principales y su asistencia a la primaria.
En general, el impacto del nivel socioeconómico tiende a reducirse en el tiempo, pero persiste en la mayoría de los países, aun controlando por todas las variables. El análisis de mediación (condiciones que pueden acentuar o disminuir consecuencias) muestra que la residencia en áreas urbanas, buena nutrición temprana y cuidadores con mayor educación son significantes mediadores del impacto del nivel socioeconómico en el desempeño cognitivo de los niños: para todos los países y en la mayoría de las edades, aunque el tamaño del efecto varía ampliamente entre las naciones estudiadas.
La investigadora sugiere tres ideas generales para evitar que los niños de las familias de menores recursos no desarrollen su potencial cognitivo. Primero: es necesario que los cuidadores de los niños mejoren su nivel educativo, lo que podría requerir que se brinde educación para adultos como buenas prácticas parentales. Además, deberían asegurarse que los servicios de desarrollo infantil temprano y los centros de educación iniciales, sobre todo para los niños de hogares más pobres, sean integrales, de modo que incorporen los aspectos de salud y nutrición, educación y protección. Segundo: los niños de áreas rurales, además de que deben recibir atención prioritaria, pueden necesitar incluso programas de desarrollo infantil temprano más intensivos y diseñados a medida, como por ejemplo, considerando sus hábitos culturales. Tercero: como los mediadores tienen diferente relevancia en cada uno de los países estudiados, las políticas públicas en dichas naciones deberán ser adaptadas de acuerdo a la respectiva realidad de tales naciones.
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