OBJETIVOS:
Se analizaron las asociaciones de retraso del crecimiento infantil con la prevalencia, incidencia y la reversión del alto Índice de Masa Corporal (IMC) por la edad – en inglés: body mass index-for-age z score (BMIZ por sus siglas en ingles)- en años posteriores. Luego, se estimaron si las asociaciones de retraso del crecimiento infantil, según el IMC para la edad tenían alguna variación por sexo, origen indígena y residencia rural o urbana.
METODOLOGÍA:
Se recolectaron datos de 1942 niñas y niños peruanos de las dos cohortes del estudio (mayor y menor) de Niños del Milenio / Young Lives que tenían 1, 5, 8, y 12 años de edad. Se estimaron asociaciones de retraso del crecimiento con modelos lineales generalizados multivariables (peso para edad z con valor <-2) a la edad de 1 año y con el riesgo de IMC por edad > 1 e IMC por edad >2 prevalencia, incidencia (Oscilando por encima del límite del IMC por edad entre edades), y de reversión (moviéndose por debajo del límite del IMC por edad) en edades más avanzadas.
RESULTADOS:
Después del ajuste para las covariables, el retraso del crecimiento a la edad de 1 año se asoció con una menor prevalencia de IMC-Z > 1 a la edad de 8 años (RR: 0.81; 95% CI: 0.66, 1.00; P = 0.049) y 12 años (RR: 0.75; 95% CI: 0.61, 0.91; P = 0.004), así como una baja prevalencia de IMC-Z > 2 a la edad de 8 años. El retraso en el crecimiento no estuvo asociado con el riesgo de incidencia de IMC-Z > 1 o IMC-Z > 2. El retraso del crecimiento se asoció positivamente a los 5 años de edad con riesgo de reversión del IMC-Z > 1 (RR: 1.22; 95% CI: 1.05, 1.42; P = 0.008) y IMC-Z > 2. Encontramos evidencia de que la asociación del retraso del crecimiento con el IMC-Z> 1 prevalente e incidente fue más fuerte para los niños urbanos de 5 y 8 años, y para los niños no indígenas de 8 años de edad.
CONCLUSIONES:
El retraso del crecimiento predijo un menor riesgo de prevalencia de IMC-Z>1 y IMC-Z>2, incluso después de controlar posibles factores confusos. Este hallazgo puede estar, en parte, motivado por un mayor riesgo de reversión del IMC-Z>1 a los 5 años de edad. Nuestros resultados contribuyen a la comprensión de cómo el retraso del crecimiento nutricional en la infancia se asocia con IMC-Z más adelante en la vida