Por ello, si eventualmente las familias no tuvieran dicha posibilidad, se podrían generar graves consecuencias para el bienestar del infante, justamente en un momento crítico en que necesita desarrollarse. En el caso de las madres rurales, para que ellas generen más ingresos, no basta con dejar a sus niños a cuidado externo: necesitan recibir capacitación. Este hallazgo sustentaría que se promueva una política pública que permita trabajar a las madres de niños pequeños. En este sentido, ameritaría examinar la mejor manera de ampliar la cobertura del programa Wawa Wasi, que tiene impactos positivos, pero es insuficientemente financiado.