Asimismo, el autor estimó una versión lineal de la tecnología de la formación de habilidades entre lo que se observó de los niños cuando tenían 7 a 8 años, y las resultados que arrojaron cuando cumplieron 11 o 12 años y nuevamente cuando tenían 14 o 15 años. Se encontró una evidencia de auto-productividad, principalmente, para las habilidades cognitivas y el cruce de productividad para ambos tipos de habilidades. Así, el papel de estado nutricional es importante para la adquisición de habilidades.

Luego, la talla respecto de la edad es relevante para adquirir habilidades, teniendo un efecto tanto directo como indirecto en la acumulación de conocimientos. Para obtener estimaciones de los efectos a largo plazo de las inversiones de nutrición durante el período de la primera infancia en las habilidades posteriores, se utilizó pruebas reunidas a partir de un segundo modelo que vincula la talla para la edad en los primeros años del niño con su capacidad cognitiva posteriormente, a los 7 u 8 años. Vinculando los resultados de ambos modelos, parece que un aumento en 1 de la desviación estándar en la talla/edad en la primera infancia de los niños, tiende a aumentar las habilidades cognitivas durante la adolescencia en un 6%, 9%, 17% y 7% en Perú, India, Vietnam y Etiopía, respectivamente.

También aumenta las habilidades no cognitivas en un 2% y un 4% en la India y Vietnam, respectivamente. Este documento fue presentado en la Conferencia sobre Inequidades en los Resultados de los Niños en Países en Vías de Desarrollo  auspiciado por Young Lives, St Anne´s College, Oxford el 8-9 julio de 2013.