En casi todos los países existen marcadas diferencias en temas de salud, participación social y ciudadana entre las personas con altos y bajos niveles de educación. Pero estas diferencias también se establecen si se utiliza el ingreso o clase social, en lugar de la educación, como un indicador de la situación socioeconómica. Sea que se trate de la clase, de la educación o de los ingresos como la causa más importante, ello parece ser no muy relevante. Sin embargo, existen complejas interacciones entre clase social, educación, ingresos y demás antecedentes y factores del contexto que deben entenderse para establecer cómo la educación puede generar beneficios más amplios para los individuos, sus familias y la sociedad en conjunto.
El presente documento, encargado para el informe mundial de Educación para todos (Education For All: EFA, por sus siglas en inglés) 2013/4 sobre la enseñanza y el aprendizaje, se centra en los aspectos complementarios que la educación puede aportar a las múltiples y, a veces, interrelacionadas intervenciones, desde el Gobierno y otras organizaciones nacionales e internacionales, en países en desarrollo. El compromiso internacional de lucha contra la pobreza, reducción de las desigualdades sociales y económicas y la mejora de la calidad de vida en general, sobretodo de las personas que viven en la extrema pobreza, es fuerte, y en este contexto, este trabajo se pregunta ¿la educación puede obstaculizar, sostener o mejorar los beneficios esperados de otras intervenciones?
Para responder a esta pregunta, el documento se centra en los beneficios de las intervenciones en la vida temprana de los niños que participaron en el estudio longitudinal de Niños del Milenio (Perú, Etiopía, Vietnam e India). Las intervenciones en la primera infancia, han sido llamadas por la Comisión Independiente en Determinantes Sociales de Salud de la Organización Mundial de la Salud (OMS), como acciones que cierran las brechas de salud en una generación (CSDH por sus siglas en inglés, 2008). En concreto, usamos el acceso de las madres a los servicios de atención prenatal como ejemplo de una intervención en la vida temprana. Los beneficios de esta atención previa al nacimiento de los niños se miden en términos de una mejor nutrición. En esta investigación, es crucial el papel de la educación de la madre y su interacción con las intervenciones en la niñez temprana. Esperamos que este trabajo proporcione evidencia clara de qué es útil para la Educación 2013-14 para el informe mundial (All Global Monitoring Report), que estudiará los beneficios más extensos de la educación en el contexto del desarrollo.
Dr. Ricardo Sabates, Profesor titular de Educación Internacional y Desarrollo, Universidad de Sussex Email: r.sabates@sussex.ac.uk