De esta forma, el análisis cuantifica los efectos nutricionales de la crisis mundial de precios de alimentos ocurrida entre los años 2006 y 2008, así como el efecto de choques a nivel del hogar y de la comunidad (pérdida de trabajo de los padres, desastres naturales, entre otros eventos). El análisis muestra que los niños que tenían menos de tres años de vida (periodo crítico de inversión nutricional) cuando sus hogares fueron vulnerados por estos eventos, tuvieron una menor talla-por-edad (z-score) que sus hermanos no afectados o perjudicados cuando ya habían pasado el umbral de los primeros tres años de vida. Asimismo, los niños afectados presentaron un peor desempeño en pruebas cognitivas a los 4-5 años, en comparación a sus hermanos no perjudicados. Específicamente, una caída en el z-score de talla-por-edad lleva a una reducción en el logro cognitivo entre 17% y 21%. Es probable que esos niños, cuando empezaron luego su vida escolar, lo hicieron en condiciones cognitivas inferiores respecto de sus pares. Peor aún, dicha desventaja podría haberse ampliado en edades posteriores por ese mal inicio en la escuela.
Publicado en: IDB Working Papers Series, No. IDB-WP-241, Agosto 2011.
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