Las posibilidades de ser golpeados por los padres aumentan cuando las y los niños incumplen sus responsabilidades; pasar más tiempo fuera de casa también presenta peligros potenciales para los niños (por ejemplo, ser asaltado en la comunidad, unirse a una pandilla, etc.), por lo que la violencia es  usada como un medio para protegerlos e impedir que opten por caminos errados.

Discutimos cómo la vida en la pobreza afecta las relaciones entre padres e hijos. La satisfacción de las necesidades económicas básicas de una familia es la prioridad para los padres, quienes por esto, tienen tiempo, energía y recursos limitados para dedicar a sus hijos. También encontramos que niñas y niños expuestos a la violencia en el hogar, frecuentemente también están expuestos al castigo corporal en la escuela.

Accede al estudio completo aquí.

Encuentra la serie de los 4 estudios aquí.