Específicamente, el trabajo examinó la relación entre la experiencia en educación inicial de esos niños y los logros obtenidos en la primaria, controlando por el nivel socio-económico de sus hogares y sus prácticas de crianza, así como la educación de los padres. Se encontró evidencia de que los niños que asistieron a educación inicial tenían mayor probabilidad de ir a la primaria, en el grado que correspondía a su edad, y alcanzaban un mejor desempeño en pruebas de rendimiento.

También se encontró que los niños que asisten a un Centro de Educación Inicial (CEI), con docentes profesionales, tienen mejores resultados que los que van a los Programas de Atención No Escolarizada de Educación Inicial (PRONOEI), con madres de la comunidad a cargo de las aulas. Además, se halló que los beneficios de los CEI se asociaban positivamente al tiempo que los niños han asistido a dichos centros.