El estudio encuentra que los niños que sufren de malnutrición temprana estarían en desventaja cognitiva, incluso antes de comenzar la vida escolar. Este estudio ha controlado por una serie de características del niño, del hogar y de la comunidad. Asimismo, el estudio explota la ocurrencia de eventos climatológicos negativos (temperaturas por debajo de niveles históricos) durante los primeros 24 meses de vida, como una fuente de variación cuasi-experimental en el estado nutricional de los niños observados en el estudio, lo que permite ser más convincente sobre la naturaleza causal de los resultados hallados.