Mientras que algunos argumentan que el castigo físico es una manera efectiva y no dañina manera de imponer disciplina, respeto y obediencia en los niños, otros muestran una serie de efectos negativos, incluyendo un desempeño académico pobre, escasa participación en clases, deserción escolar temprana y disminución del bienestar psicosocial. El uso de la violencia corporal y si esta tiene impactos en el desarrollo de los niños a largo plazo es un tema controversial, especialmente dada la ausencia de literatura empírica al respecto. La investigación realiza regresiones para determinar los predictores de la violencia, así como los efectos de esas sanciones corporales en el desarrollo cognitivo de los niños y su bienestar psicosocial. El estudio encontró un alto ratio de estudiantes que vieron a un profesor pegando a un alumno durante la semana previa: más de la mitad de los niños y niñas de 8 años en el Perú y el Vietnam; tres cuartos de los niños/as de la misma edad en Etiopía y casi todos los niños/as de India de ese grupo etario. El porcentaje de los niños/as de 8 años que reportaron haber sufrido violencia fue más del doble que los chicos y chicas de 15 años que padecieron tal afrenta, en los cuatro países de Niños del Milenio. Es decir que los niños más pequeños tienen mayor riesgo de castigo corporal que los adolescentes.
La violencia en las escuelas, incluyendo los abusos físicos y verbales de parte de los profesores y pares es la razón principal por la que a los niños/as les disgusta la escuela. El trabajo también encontró que los varones y los niños más pobres a los 8 años de edad tienen mayor probabilidad de ser castigados corporalmente. Empero, las niñas usualmente están más expuestas a riesgos de trato humillante y violencia sexual. Los niños/as de las familias de menores recursos socioeconómicos suelen ser más sancionados físicamente que sus pares de hogares menos vulnerables, inclusive, perteneciendo a los mismos vecindarios en India, el Perú y el Vietnam. Los escolares más pobres de India y el Vietnam también tienen mayor probabilidad de recibir dicho maltrato corporal que sus compañeros de clase de familias con mejor condición socioeconómica. Los niños de las áreas urbanas de Etiopía y el Vietnam reportan más castigo corporal, mientras que los niños rurales del Perú y la India tienden a ser más pegados que sus pares en las ciudades. Asimismo, los estudiantes de escuelas públicas en el Perú, Etiopía y la India tienen mayor riesgo de sufrir abuso físico que sus pares que asisten a colegios privados. Finalmente, el castigo físico afecta negativamente los resultados en las pruebas de matemáticas de los niños/as a los 8 años; además dicho maltrato corporal vivido a esa edad perjudica su desempeño en matemática a los 12 años de edad en el Perú la India y el Vietnam. Si la madre del niño/a ha sufrido violencia, en promedio tienen alrededor de tres a seis años menos de educación.