Las autoras encontraron que los niños indígenas que asisten a escuelas cuyos docentes recibieron capacitación pedagógica en quechua, alcanzan puntajes de matemática más altos que sus pares nativos que van a escuelas donde se enseña en español. Las investigadoras estimaron una función de producción de la educación, y hallaron que los quechuahablantes que acuden a una escuela con profesor quechua lograron un puntaje de 0.54 desviaciones estándar mayor en las pruebas de matemática que otros niños indígenas, pero matriculados en escuelas que se imparte la educación en castellano.

En cambio, encontraron pruebas débiles e inconclusas de que los niños indígenas que asisten a escuelas EIB alcanzan mejores resultados en las pruebas de lenguaje. No hay evidencia de que estos efectos son causados en tales escolares indígenas por su grado de dominio cuantitativo o de lenguaje previo al ingreso a la escuela.

Los hallazgos de las autoras sugieren que la educación en lengua indígena para los escolares nativos de América Latina podría contribuir a mejorar la brecha entre sus logros de aprendizaje y los de sus pares, cuya lengua materna es el español.