A partir de la revisión de literatura sobre modelos teóricos y factores asociados a la participación de la familia, las autoras proponen un modelo conceptual en el que la educación debería involucrar al estudiante, la familia, la escuela y la comunidad en cuatro dimensiones que se reflejarían de la siguiente manera: (i) soporte de la familia en la experiencia escolar de lo estudiantes; (ii) comunicación entre familia y escuela; (iii) participación de la familia en la gestión y las actividades de la escuela; y (iv) integración de la comunidad para dar soporte a a experiencia escolar de los estudiantes.

Los resultados evidencian la necesidad de repensar y ampliar la forma de entender el constructo de participación familiar en la escuela. De esta forma, se propone que la participación de la familia en la escuela debe ser entendida desde una perspectiva multidimensional, interrelacional y contextual.