Niños del Milenio/Young Lives investiga cómo la nutrición en la infancia temprana puede tener un impacto simultáneo en las tradicionales habilidades cognitivas, y en las llamadas competencias socioemocionales, que son la autoeficacia y la autoestima, señaló Alan Sánchez, el investigador principal de Niños del Milenio en una entrevista reciente a una página de Internet especializada en entrevistas digitales a académicos, Pod Academy.

Sánchez indicó que la investigación que efectúa se sustenta en dos de sus trabajos previos, que también emplean datos de Niños del Milenio, el estudio de largo plazo que implementa GRADE en nuestro país. Uno de ellos, Nutrición temprana y desarrollo cognitivo en niños pequeños en el Perú (solo disponible en inglés), encontró que los infantes que tuvieron desnutrición temprana –por una  crisis de encarecimiento de alimentos– quedaron en desventaja cognitiva antes de empezar su vida escolar. El otro trabajo, La relación estructural entre nutrición, habilidades cognitivas y habilidades no cognitivas (solo disponible en inglés), abarca a los cuatro países de Niños del Milenio y halló una fuerte asociación entre nutrición temprana y el desarrollo de las habilidades socioemocionales.

Sánchez explicó a la entrevistadora, Amanda Barnes, que la talla del niño o niña permite medir su grado de nutrición, usando los criterios establecidos por la Organización Mundial de la Salud, de modo que a menor talla del niño respecto de la medida estándar considerada como saludable, mayor su desnutrición. El economista e investigador asociado de GRADE, sostuvo que la OMS ha determinado que todos los niños del mundo, hasta los siete años de vida, tienen el potencial de crecer a similares niveles. Aclaró que la OMS ha elaborado sus tallas estándares tomando en cuenta tanto los niños de los países industrializados como los niños que viven en las naciones en vías de desarrollo, incluyendo América Latina y el África.

Por otro lado, Sánchez agregó que la medición de las habilidades cognitivas de los niños se lleva a cabo mediante pruebas de comprensión lectora, vocabulario y matemáticas, las que se les toman cada vez que los niños son visitados, en las rondas de encuestas. Después, con la ayuda de diversas técnicas estadísticas, se obtiene el nivel cognitivo de los niños.

La autoeficacia de los niños y su autoconfianza se miden con otro tipo de instrumentos, aplicados anteriormente en países industrializados, pero validados y adaptados al contexto local de cada uno de las naciones donde se implementa el estudio Niños del Milenio/ Young Lives.

Sánchez afirmó estar interesado en la capacidad de los niños para persistir en sus planes y su autoconfianza porque se ha demostrado que ambos componentes son necesarios para que de adultos, puedan competir en el mercado laboral y obtener empleos que les brinden un bienestar general.