Foto: Raúl Egúsquiza / Niños del Milenio
Un estudio con datos de Niños del Milenio/Young Lives concluye que niños y niñas que se recuperaron –entre los uno y ocho años de edad– de una malnutrición en su infancia temprana pueden mejorar cognitivamente y en el progreso escolar, en comparación a un grupo que no se recuperó. Este hallazgo de Crecimiento luego de la infancia temprana, habilidades cognitivas y escolaridad: Niños del Milenio (descarga gratuita, solo disponible en inglés) discrepa con diversas investigaciones previas, que sostenían que los niños que sufrieron desnutrición entre su concepción y la edad de dos años sufren daños cognitivos irreversibles.
Este estudio de los niños que se recuperan de la malnutrición fue dirigido por Benjamin T Crookston, en coautoría con Santiago Cueto, investigador de GRADE y coordinador de Niños del Milenio; la coinvestigadora principal de Niños del Milenio, Mary Penny; Whitney Schott, Kirk A Dearden, Patrice Engle, Andreas Georgiadis, Elizabeth A Lundeen, Aryeh D Stein y Jere R Behrman.
La investigación fue publicada en la edición de diciembre del 2013 de la revista especializada en nutrición The American Journal of Clinical Nutrition, e incluye un editorial de Rafael Pérez-Escamilla, de la Universidad de Yale (Facultad de Salud Pública), en el que plantea la urgencia de estudios adicionales, que comparen los impactos potenciales de largo plazo de intervenciones que se brinden en la infancia temprana con otras acciones que se realicen durante el segundo y tercer año de vida.
Pérez-Escamilla sostiene que este tipo de estudios pueden dar nuevas luces sobre los mecanismos en que la nutrición temprana puede tener importante impacto en el desarrollo humano, así como ayudar a las intervenciones relevantes de salud pública.