Ha habido mejoras en nutrición de niños peruanos más vulnerables, pero algunas brechas entre los más desfavorecidos —los rurales pobres e indígenas—  y sus pares más privilegiados se han mantenido, según los hallazgos de la cuarta ronda de encuestas en el Perú del estudio Niños del Milenio, a cargo del Grupo de Análisis para el Desarrollo (GRADE), junto con el Instituto de Investigación Nutricional (IIN), dijo a Ampliación de Noticias de RRP el investigador principal de Niños del Milenio, Alan Sánchez.

Niños del Milenio, conocido internacionalmente como Young Lives, sigue la vida de 12 000 niños, niñas y jóvenes durante quince años en Etiopía, India, Perú y Vietnam —cerca de 3000 en cada país— para identificar causas y consecuencias de la pobreza infantil. Paralelamente, encuesta a sus familiares más cercanos y líderes de las comunidades. Las encuestas se han realizado periódicamente durante los once años que sigue a un grupo de niños, y otro de jóvenes. En la última ronda de encuestas, en 2013, los menores tenían entre 11 a 12 años, edad similar a la de los mayores en 2006, lo que ha permitido compararlos.

Sánchez dijo que el crecimiento económico del país ha beneficiado más a los niños del grupo de los menores que al grupo de los mayores, en términos de nutrición y de aprendizajes.

“Los de menor edad tienen menos déficit de talla, que un indicador del estado nutricional”. Empero, Sánchez agregó que aunque la desnutrición crónica infantil se ha reducido, todavía permanece alta. Así, esta deficiencia en la nutrición es peor en las zonas donde viven las familias rurales de escasos recursos e indígenas. Por lo que agregó que hay espacio para mejorar las políticas públicas orientadas a combatir la desnutrición crónica infantil.

Paralelamente, Sánchez señaló que hay mejoras en los aprendizajes pero las brechas entre niveles socioeconómicos no se han reducido, y en algunos casos, han aumentado. “Las brechas de aprendizajes en parte se debe a que no dependen tanto de los hogares, como del Estado, y ahí vemos menos mejoras” opinó Sánchez.  En este sentido, añadió que el Estado debería enfocarse mejor en políticas para la niñez temprana, como el programa Cuna Más, que brinda atención gratuita a infantes en zonas pobres.

En general, Niños del Milenio halló una mejora en los estándares de vida por un mayor acceso a servicios básicos y aumento del consumo, pero también encontró que las brechas entre grupos socioeconómicos se mantienen o amplían en otras áreas, como disponer de agua potable permanentemente o tener vías asfaltadas. Asimismo, pese a que 1 de cada 4 jóvenes estudia en un instituto superior o universidad, las mujeres rurales tienen más retos para cursar estudios postsecundarios, como el embarazo temprano (1 de cada 4), entre otros.

Los resultados de la ronda 4 de encuestas en el Perú, en 2013, están publicados en cinco informes breves: Diseño y métodos del estudio Niños del Milenio; Cambios en bienestar de los hogares; Nutrición y desarrollo; Educación y aprendizaje; y Juventud y desarrollo. Los reportes fueron elaborados por el investigador principal Sánchez y los coinvestigadores principales de Niños del Milenio, Santiago Cueto y Mary Penny, además de los asistentes, Alejandra Miranda y Guido Meléndez. En las cuatro rondas –2002, 2006, 2009 y 2013— se han encuestado a dos grupos etarios: uno nació entre 1994 y 1995, y otro, entre 2001 y 2002.