Las visitas a los adolescentes y jóvenes que viven en las áreas urbanas –Villa María del Triunfo y Juliaca– de la cuarta y última ronda cualitativa del estudio Niños del Milenio se están haciendo desde junio, y entre agosto y septiembre nos encontraremos con los chicos y chicas de las zonas rurales –Rioja y Andahuaylas. La primera ronda cualitativa se efectuó hace siete años, en el año 2007, cuando los niños de la cohorte menor tenían entre 5 y 6 años y los de la cohorte mayor estaban entre sus 11 y 13 años. La segunda ronda se realizó en el 2008 y la última en el 2011.

Actualmente, los adolescentes –cohorte menor– de todas las regiones tienen entre 12 y 13 años de edad, mientras que los jóvenes –cohorte mayor– ya son mayores de edad, dado que están entre los 18 y 20 años. El grupo de los menores se encuentra iniciando sus estudios en secundaria, enfrentando nuevos retos académicos, así como asumiendo más responsabilidades en el hogar e, incluso, algunos están iniciando una participación más activa en las tareas familiares productivas. Entre los jóvenes, una parte mayoritaria ya concluyó sus estudios secundarios y actualmente se encuentran enfrentando retos laborales o educativos, incluyendo la posibilidad preponderante de la migración, principalmente en zonas rurales. Por otro lado, es posible que algunos chicos y chicas de este grupo de mayores tengan el desafío de la paternidad o maternidad.

En este sentido, mediante las conversaciones con los adolescentes y jóvenes se busca conocer cómo las elecciones, decisiones y acciones de aquellos y sus familias afectan sus trayectorias de vida; asimismo, se quiere identificar posibles factores sociales y ambientales que influyen (o influirían) en dichas trayectorias. Finalmente, también nos interesa conocer cómo las desigualdades impactan en la vida cotidiana y futura de los adolescentes y jóvenes. En otras palabras, el objetivo de la investigación cualitativa del estudio Niños del Milenio es comprender las condiciones y procesos que explican los recorridos de la vida de los niños, niñas y jóvenes, en lugar de medir diferentes aspectos de sus vidas en un punto en el tiempo.

Para esta última ronda, Niños del Milenio ha capacitado un equipo multidisciplinario con experiencia en investigación cualitativa –antropólogos y psicólogos, entre otros profesionales– para que, con un enfoque multidimensional, recojan la vida de adolescentes y jóvenes desde diferentes perspectivas y herramientas: entrevistas, métodos individuales, dinámicas participativas grupales y observación de la vida cotidiana, escuela y comunidad. Después de concluido el trabajo de campo se procesarán los datos obtenidos, y se elaborarán documentos de investigación para contribuir a la mejora de las políticas públicas para la niñez y juventud.