Foto: Luis Norabuena / GRADE
Mary Penny, CoInvestigadora principal del estudio Niños del Milenio, sustentó que prevenir la desnutrición crónica infantil debe seguir siendo una política pública prioritaria para permitir que todos los niños y niñas tengan la oportunidad de alcanzar un desarrollo integral, y tener una adultez con bienestar. Asimismo, Penny explicó ante una audiencia diversa las evidencias científicas del estudio Niños del Milenio sobre la recuperación física y cognitiva de niños y niñas que habían tenido una talla baja para su edad, es decir, desnutrición crónica infantil. La presentación de la Doctora Penny, que congregó cerca de cincuenta personas, se realizó el 18 de junio, en el auditorio del Grupo de Análisis para el Desarrollo (GRADE), que junto con el Instituto de Investigación Nutricional (IIN) implementan Niños del Milenio.
Penny señaló que en la segunda ronda de encuestas de Niños del Milenio (2006) encontraron, en todos los países del estudio, que un grupo de los niños que tenía una talla baja cuando les midieron en la primera ronda de encuestas (2002), es decir, en su infancia temprana, se habían recuperado físicamente cuando tenían alrededor de cinco años. En el caso de los niños peruanos, el porcentaje que se recuperó de la desnutrición crónica infantil entre la primera y la segunda rondas era de 36,8% del total de niños que habían sufrido dicha deficiencia en la primera ronda. Además, la recuperación también había ocurrido entre las rondas segunda y tercera (2009).
La investigadora sostiene que tal fenómeno —conocido en inglés como catch-up growth— ya había sido reportado por otras investigaciones de niños cuyas condiciones de vida mejoraron (por ejemplo, adoptados), pero la novedad de nuestro estudio es que los niños y niñas quienes recuperaron su talla también mostraron mejores resultados cognitivos en comparación con los niños que seguían desnutridos. Para medir ello, Penny sostuvo que se valieron de las pruebas de matemáticas, comprensión lectora y de vocabulario que se les toma a los niños cada vez que se les visita, además si estaban cursando el grado escolar que les correspondía a su edad.
“Encontramos que los niños que se habían recuperado de la desnutrición crónica infantil eran un poco más bajos que sus pares, pero no se diferenciaban mucho en su desempeño en pruebas cognitivas. Más bien, a los que les iba mal en los exámenes, eran a los niños que se habían mantenido desnutridos durante ese tiempo”, afirmó Penny, añadiendo que ellos también solían estar en grados escolares inferiores a los que les tocaba.

Foto: Luis Norabuena / GRADE
Luis Miguel León García, Asesor del Despacho del Ministerio de Salud (MINSA), comenta ponencia de Penny. A su lado izquierdo, la viceministra del MIDIS, Ariela Luna
Ahora bien, Penny resaltó que lo más importante sigue siendo la prevención de la desnutrición –dieta adecuada y ambiente familiar propicio (higiene y afecto)– en los primeros 1000 días de vida, es decir durante su gestación y los dos años después de nacer. La ponencia de Penny, quien también es Directora del IIN, fue comentada por el Doctor Luis Miguel León García, Asesor del Despacho del Ministerio de Salud (MINSA), quien destacó el diálogo organizado por Niños del Milenio. León indicó que hasta ahora se había contemplado solo la ventana de oportunidad desde la gestación del niño hasta antes de los tres años de edad para evitar la desnutrición infantil, pero ahora “(los hallazgos de Niños del Milenio) nos abren una segunda ventana de oportunidad (después de los tres años de vida) para mejorar nuestras intervenciones, aunque priorizando la prevención de la desnutrición a edades tempranas”.
Asistieron como participantes otros funcionarios estatales, investigadores y profesionales de la cooperación internacional y de las ONG. Así, estuvieron la Viceministra de Prestaciones y Aseguramiento en Salud del MINSA, Paulina Giusti; la Viceministra de Políticas y Evaluación Social del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (MIDIS), Ariela Luna; y el Director General del Centro Nacional de Alimentación y Nutrición (CENAN), Oscar Aquino.
“Teníamos información de que los efectos (de la desnutrición temprana) no eran irreversibles, y ahora que miramos información dura, datos (de Niños del Milenio) que muestran que hay recuperación (…), debemos seguir trabajando para que los niños se recuperen”, aseveró la viceministra del MINSA, Giusti.
La viceministra del MIDIS, Luna, por su lado, alertó que si bien es importante la recuperación de los niños desnutridos, no se debía perder de vista la prevención porque ultimadamente, “los recuperados nunca van a recuperar todo lo que tienen que recuperar”. Agregó que otro dato interesante del estudio (Niños del Milenio) es que mira la etapa escolar, que puede ser “invisible” por la mayor atención que se brinda al mensaje de los 1000 días, prioridad con la que dijo coincidir, “pero los otros 1000 días también son importantes, los que siguen”, añadió.

Foto: Luis Norabuena / GRADE
Paulina Giusti, viceministra de Prestaciones y Aseguramiento en Salud del MINSA, opina sobre la presentación de Penny
El estudio Niños del Milenio —conocido internacionalmente como Young Lives—, sigue a cerca de 12 000 niños y niñas en Etiopía, India, Perú y Vietnam: 3000 en cada país. Los visitamos periódicamente, durante 15 años, para identificar causas y consecuencias de la pobreza infantil. Con esa información producimos informes y organizamos foros en que intercambiamos ideas con actores del Estado, la sociedad civil y la academia para contribuir al conocimiento académico y mejoramiento de las políticas públicas para la infancia y juventud.
Lee un artículo sobre la presentación de la Dra. Penny del blog de Inversión en la Infancia (edición 125 de junio 2014)