Los resultados sugieren que el castigo es la piedra angular del sistema disciplinario dentro del colegio y, por lo tanto, modela las relaciones sociales entre los diferentes actores involucrados, incluyendo los estudiantes, los profesores y los padres. El ambiente escolar define a los alumnos como un sujeto carentes de autoridad y voz. Ellos deben obedecer las reglas impuestas por el director y los profesores, y si eso no ocurre, los estudiantes son castigados. El estudio también halló que el uso de la violencia física parece justificable para los niños y sus maestros, como un recurso natural para resolver cualquier situación o conflicto. La principal forma de corrección usada por los docentes en los colegios es castigar a los estudiantes a través de sanciones verbales y, con frecuencia, agredirlos corporalmente, incluyendo el golpe con palo. Lo insólito es que la corrección física está vetada según las normas legales. Así, el castigo físico es una práctica que se comete en la práctica aunque se prohíba en el discurso, una coexistencia donde la masculinidad parece estar asociada a la fortaleza física.Documento de trabajo 70 – “Prefiero que me peguen con palo… las notas son sagradas” Percepciones sobre disciplina y autoridad en una secundaria pública en el Perú2