Foto: Sebastián Castañeda /Niños del Milenio

 

Primeros resultados de un estudio comparativo de niños entre 2 y 5 años en América Latina

Hace unos años, en una serie de estudios publicada en la revista académica The Lancet, Sally Grantham-McGregor y sus colegas[1] estimaron que 200 millones de niños de los países en vías de desarrollo no estaban alcanzando su potencial de desarrollo. Esto tenía consecuencias negativas en su vida adulta, incluyendo menos ingresos y mayor número de hijos, perpetuando el ciclo de la pobreza entre generaciones.

En dicha investigación, empero, la doctora Grantham-McGregor tuvo que usar indicadores aproximados — desnutrición y pobreza — para estimar los niveles de desarrollo de los niños, debido a que en la mayoría de los países carecían de índices nacionales de desarrollo infantil.

Nuevo estudio sobre el desarrollo de los niños y niñas

Se han realizado algunos estudios nacionales representativos para estimar los niveles de aprendizaje de los niños que acudían a los centros de educación inicial, pero hasta muy recientemente no habían trabajos acerca del nivel del desarrollo de los niños, considerando muestras representativas de hogares.

El pasado diciembre, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), publicó PRIDI: Urgencia y Posibilidad [2]. Este es un estudio sobre el nivel de desarrollo de los niños entre las edades de los 2 y 5 años en cuatro dominios: cognitivo, lenguaje y comunicación, motor y socio-emocional. El diseño también incluye encuestas de contexto, características de los niños y niñas, sus familias, y participación en programas, incluyendo de educación y otros sectores.

Las muestras son representativas de los hogares en cuatro países: Costa Rica, Nicaragua, Perú y Paraguay. En Nicaragua y Paraguay se incluyeron datos de niños y niñas indígenas.

Inequidad en la educación empieza a los dos años de edad

El informe analiza a los niños, sus antecedentes familiares, y su contexto, que frecuentemente están correlacionados con los niveles de desarrollo de los niños. Dicho reporte identifica las brechas entre grupos, que en muchos casos se inicia a la edad de dos años, y están asociadas con la educación materna y la salud.

Eso llevó a los autores a proponer el sentido de la urgencia de intervenir. Empero, los niveles de desarrollo están también estrechamente asociados con las oportunidades brindadas al niño en el hogar. Esto significa que detrás de factores estructurales, como la salud y la educación de la madre, que son difíciles de cambiar, los padres y madres pueden mejorar el nivel de desarrollo de los niños a través de formas en que interactúen con los niños en casa. Este es solo el primer informe de resultados y mucho más investigación puede ser realizada con los datos recolectados.

Los datos y los instrumentos de investigación están disponibles para futuras investigaciones

Para facilitar la investigación, el portal del BID ha puesto a libre disposición del público los instrumentos usados en PRIDI, incluyendo la escala Engle[3] para medir el nivel de desarrollo de los niños, así como manuales, cuestionarios y bases de datos. Además, existe un marco conceptual y anexos técnicos que explican qué buscaba PRIDI y cómo ha sido hecho. PRIDI es un bien público[4]. PRIDI podría ser la primera de muchas iniciativas de esta naturaleza. Gracias a estudios longitudinales, como Niños del Milenio/ Young Lives[5], sabemos que la inequidad empieza antes de la edad de cinco años, y que es difícil revertirla en los siguiente años.

PRIDI nos ayuda a evaluar niveles de desarrollo e inequidad en los cuatro dominios mencionados, y correlacionarlos con una variedad de factores de riesgo y protección. La inequidad necesita ser prevenida a una edad temprana; PRIDI puede tener algunas llaves relevantes para enfrentarla.

Este blog de Cueto se públicó originalmente en inglés, en el portal de Global Partnership for Education: 


[2] Los autores del reporte son: Aimee Verdisco, Santiago Cueto, Jennelle Thompson y Oliver Neuschmidt. Acceda al reporte en español: http://publications.iadb.org/handle/11319/6849?locale-attribute=es

[3] Lleva el nombre Patrice (Pat) Engle en su honor, una psicóloga experta en desarrollo infantil temprano, quien participó en los primeros años del PRIDI, pero que desafortunadamente falleció en 2012.

[4] PRIDI se implementa en asociación con IEA (International Evaluation Association) y sus aliados en cada uno de los países, incluyendo Ministerios e instituciones locales.

[5] Niños del Milenio/Young Lives es un estudio longitudinal que se realiza en cuatro países: Etiopía, India, Perú y Vietnam; más información en: http://www.younglives.org.uk/.