El informe sobre Desarrollo Humano 2014 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo- PNUD, “Sostener el Progreso Humano: reducir vulnerabilidades y construir resiliencia” está disponible, al igual que una investigación complementaria encargada por el PNUD a Niños del Milenio/Young Lives, Los aspectos vulnerables de los jóvenes durante las transiciones de su vida, bajo la serie de estudios ocasionales de esta institución. Un resumen preliminar del informe de Desarrollo Humano 2014 ya está disponible en español, al igual que textos complementarios en la página web del PNUD.
El estudio solicitado por el PNUD a Niños del Milenio/ Young Lives examina los aspectos vulnerables de los niños y jóvenes de los cuatro países que sigue el estudio – Etiopía, Andhra Pradesh (India), Perú y Vietnam- cuando aquellos tienen que realizar sus transiciones de vida en condiciones extremadamente difíciles. De esta manera, la investigación no se enfoca tanto en posibles circunstancias extremas de peligro (como violencia política o conflictos armados), sino en su vulnerabilidad durante las transiciones clave de sus vidas, como las relacionadas a su escolaridad, trabajo, amistad con sus pares y, eventualmente, maternidad o paternidad.
El informe de Desarrollo Humano de este año pone énfasis precisamente en la relevancia de fortalecer las capacidades de las personas de cada sociedad para resistir y superar exitosamente situaciones de crisis. Su objetivo es establecer los lineamientos que guíen a los responsables que toman decisiones, así como a otros actores del desarrollo para reducir la vulnerabilidad y fomentar la resiliencia o la capacidad humana para sobreponerse a las adversidades.
¿Cuál es la relación entre estos conceptos: vulnerabilidad y resiliencia? De acuerdo al informe, si bien se observa un futuro positivo en términos de progreso, este se ensombrece por eventuales fatalidades que podrían afectar las vidas de las personas a un nivel fundamental puesto que agudizan su condición de vulnerabilidad.
Este informe tiene una perspectiva integral al considerar los elementos que contribuyen a los riesgos para el desarrollo humano y, posteriormente, al analizar cómo podría fortalecerse la resiliencia frente a estos, lo cual sería logrado con un ángulo centrado en la persona. Este último identifica a los más vulnerables en función de una serie de factores estructurales como históricos y sociales, que a su vez pueden determinar sus capacidades y limitaciones para recuperarse de las situaciones difíciles. Las personas vulnerables pueden enfrentarse a distintos obstáculos, al mismo tiempo, y que se retroalimentan de forma negativa. Asimismo, se incluye un “enfoque de ciclo de vida” que considera la forma cómo las vulnerabilidades se modifican a lo largo de la vida, siendo algunas de ellas especialmente complicadas de superar, teniendo consecuencias duraderas en el desarrollo de las personas.
Finalmente, el informe resalta la importancia para el desarrollo continuo de crear y fortalecer capacidades de recuperación para evitar que las personas recaigan en la pobreza por vulnerabilidades estructurales. Independientemente de ello, se debe considerar que hay nuevas amenazas mundiales, como el cambio climático o el terrorismo internacional, que ameritan un compromiso global responsable de parte de los Estados pues afectan a muchas personas sin distinguir límites territoriales.