Foto: La ceguera
El Grupo de Análisis para el Desarrollo (GRADE) publicó “Inclusión Social: diálogos entre la investigación y las políticas públicas”, que resume diversos estudios de investigadores de GRADE, entre ellos, del estudio Niños del Milenio/Young Lives, y que se presentaron en el Seminario Internacional “Cambios Institucionales para un Estado más inclusivo”, realizado en julio del 2012. Dichas investigaciones fueron discutidas con representantes de la academia, el sector público y la cooperación internacional.
Entre los hallazgos de Niños del Milenio estuvieron los referidos a la inequidad educativa en el Perú, que impide que los niños y niñas más pobres del país accedan a similares oportunidades que sus pares con mayores recursos, lo que los lleva a aprender menos y, por ende, tener menos probabilidad de salir de la pobreza. “Los estudios demuestran la fuerte asociación entre el nivel socioeconómico del estudiante y el rendimiento escolar que logra. A mejores condiciones socioeconómicas, mayor será su rendimiento escolar, y viceversa”, señala el documento.
Asimismo, la publicación reconoce que en los últimos diez años, la matrícula de todos los niveles educativos se ha incrementado de forma sostenida, pero que los niños y adolescentes de zonas pobres, rurales e indígenas tienen menos posibilidad de acceder a la educación secundaria y a la inicial. Además, tanto la calidad de dichos niveles educativos como la de la primaria, suele ser de inferior calidad que la de sus pares urbanos con lengua materna castellana y más recursos socioeconómicos. Por ejemplo, ha venido aumentando el número de niños peruanos que acceden a centros educativos de educación pre-escolar, pero los niños de familias rurales e indígenas tienen más probabilidad de asistir a un Programa No Escolarizado de Educación Inicial (PRONOEI), conducidos por madres de la comunidad en vez de maestras, que a un Centro de Educación Inicial (CEI), más disponibles en ciudades y dirigidos por docentes tituladas. En este sentido, otra investigación de Niños del Milenio, encontró que esa diferencia propicia que los niños que asisten a los PRONOEI obtengan menores logros de aprendizaje en escritura y matemática durante la primaria.
Otro trabajo, también de Niños del Milenio, halló inequidad en los procesos pedagógicos dentro de las aulas y sus resultados, puesto que estudiantes de colegios privadas del cuarto grado resolvían casi el doble de ejercicios de matemática que sus pares de instituciones educativas públicas, problema que empeoraba en las escuelas con población indígena mayoritaria. Además, la mayoría de ejercicios de matemáticas, en todos los grupos de alumnos, correspondía al área de números y numeración, lo que se opone a la diversificación prevista en el currículo.
Finalmente, sobre la base de diversos estudios, se ha determinado que un porcentaje pequeño de los niños más vulnerables logran acceder a una educación postsecundaria, lo que los deja en desventaja en la vida, puesto que tener estudios más allá del colegio les daría mayores herramientas para alcanzar un bienestar sostenible de adultos.