Foto: Sebastián Castañeda / Niños del Milenio

Un artículo de Lois Collins acerca de la reciente investigación de Niños del Milenio / Young Lives sobre la posibilidad de recuperación cognitiva de niños y niñas que sufrieron desnutrición temprana fue publicado por la edición nacional del diario estadounidense Deseret News, el más antiguo del estado de Utah. El estudio, conducido por Brigham Young University (BYU) en Utah, demuestra que si bien es prioritario evitar la desnutrición en los niños durante sus primeros mil días de vida, –hasta los dos años–, los recuperados nutricionalmente después de ese periodo tuvieron un desarrollo mental similar al de sus pares que nunca sufrieron malnutrición en su infancia.

El artículo reconoce las iniciativas internacionales para prevenir la desnutrición en los niños menores de dos años dado que sufren daño físico y se retrasan en su desarrollo. Empero, añade que el estudio de Niños del Milenio –coordinado por la Universidad de Oxford– prueba que la recuperación de los niños antes de los ocho años se puede reflejar en mejores resultados de su salud, educación y desarrollo.

Aunque el estudio no dice que se produce una reversión total de lo perdido por los niños, sí hay una mejora de sus vidas y su futuro, afirmó el profesor de BYU que dirigió el trabajo, Benjamin Crookston. Participaron en el estudio, además de profesores de BYU y Oxford, otros investigadores de University of Pennsylvania; el Grupo de Analisis para el Desarrollo, GRADE, en el Peru; Boston University; Cal Poly State University; Emory University y el Instituto de Investigación Nutricional en Lima.

 La investigación, que evaluó 4000 niños de los cuatro países de Niños del Milenio, fue publicada en la edición de diciembre de la revista especializada en salud, American Journal of Clinical Nutrition. El estudio comparó las evaluaciones que se hicieron a los niños cuando tenían alrededor de un año de edad y cuando cumplieron ocho años de edad. Los niños que a la edad de un año estuvieron desnutridos, no les fue bien en la escuela ni en las pruebas de aprendizaje. Pero los niños que fueron desnutridos solamente de pequeños, y luego gozaron de buen estados nutricional, rindieron mejor las pruebas cognitivas que los niños que permanecieron desnutridos durante su niñez intermedia. A los mismos niños del estudio Niños del Milenio se les evaluará cuando tengan 12 años de edad.

En un informe de Save the Children con datos de Niños del Milenio se indica que los niños que se mantuvieron desnutridos a la edad de cinco años fueron casi un quinto menos aptos que de leer una oración simple y tuvieron cerca de 13% menos probabilidad de escribir otra oración. (El reporte, disponible en inglés, “Food for Thought”, jugando con el sentido de la frase que significa comida para pensar, pero también elementos de reflexión).

Crookston descartó que su equipo esté alentando reducir los esfuerzos de nutrición para los niños durante sus primeros 1000 días puesto que hasta esa edad se obtiene mayor impacto sobre su desarrollo. Pero añadió que descuidar la nutrición en los niños después de los dos años implica perder la oportunidad de que mejoren muchas vidas jóvenes. Por ello, recomendó que se implementen programas de suplemento nutritivos para los niños que atienden los centros de educación inicial y almuerzos escolares para los estudiantes.

El director de la oficina de salud pública de la Universidad de Yale, Rafael Perez-Escamilla, ha señalado en un editorial que acompañó la publicación del estudio, que los hallazgos de Crookston coinciden con evidencia empírica previa de que el cerebro humano es un órgano altamente flexible con una gran habilidad de mejorar sus funciones, incluso cuando es de una persona recuperada de una desnutrición temprana. El financiamiento de la investigación fue brindado por el Instituto Nacional de la Salud de la Fundación de Bill & Melinda Gates y de Grand Challenges Canada.