Foto: Mariluz Aparicio / Niños del Milenio
La cuarta ronda de encuestas de Niños del Milenio, iniciada en la quincena de junio, está marchando como se programó y sin mayores contratiempos, por lo que los trabajadores de campo han logrado encuestar a casi todos los niños, niñas y jóvenes, así como a sus familias y líderes que viven en las zonas urbanas. Los 45 trabajadores de campo –divididos en los grupos del Norte, Centro y Sur– iniciaron en la segunda mitad de septiembre su fase de visitas a los hogares situados en las áreas rurales, la que se prolongará hasta antes de las fiestas de diciembre.
Las familias o jóvenes que se mudaron recientemente serán contactados en enero. En realidad, el fenómeno de la migración se presentó tempranamente y desde la la tercera ronda los trabajadores tienen que viajar a todas las regiones del Perú para poder alcanzar a los alrededor de 3000 niños y jóvenes seguidos por el estudio: un grupo de menores, que tiene entre 11 y 12 años de edad y otro de mayores, cuya edad está entre 17 y 19 años. Esta vez se está evidenciando una migración pronunciada a las ciudades grandes, y sobre todo a Lima por parte de muchos jóvenes. También se están entrevistando a las autoridades de los lugares donde viven los niños y jóvenes, a modo de recoger nueva información sobre los servicios y programas para la niñez y juventud que ofrecen los tres niveles gubernamentales. Así, se podrá comparar con los datos que se obtuvieron en las tres rondas previas, -2002, 2006 y 2009- y hacer informes que contribuyan a mejorar las políticas para la niñez y juventud.

Foto: Mariluz Aparicio / Niños del Milenio
La mayor parte de las familias inscritas en Niños del Milenio han aceptado volver a ser encuestadas, así como el grupo de los jóvenes, quienes por primera vez han tenido que dar su consentimiento por escrito, en razón de su mayoría de edad. Muchos de ellos se han independizado de sus padres por motivos de trabajo, estudio, y unos pocos han establecido sus propios hogares. Se prevé que esta tendencia esté más acentuada en los sitios rurales, donde hay menos oportunidades que en las ciudades, tanto de trabajo como de centros de estudio postsecundario. En la tercera ronda, la anterior, muchos adolescentes nos habían dicho que pensaban mudarse a la capital o a las ciudades más grandes de sus provincias o departamentos, donde existen universidades o institutos técnicos, además de más opciones laborales. Incluso, varios habían empezado una migración parcial, alternando su residencia entre sus pueblos y alguna ciudad cercana por breves periodos de tiempo (solo los fines de semana en uno de los lugares, por ejemplo).
En general, los trabajadores de campo han percibido que incluso en los asentamientos humanos más pobres, existían más alternativas para movilizarse en vehículos pequeños, como los llamados mototaxis, por lo que han tenido que caminar menos para acceder a las familias de Niños del Milenio. Esta situación no necesariamente se mantendría en las zonas rurales más alejadas debido a que los hogares están más dispersos, lo que no facilita la oferta de transporte público.
La información recogida en las encuestas de la cuarta ronda, estarán a disposición del público, como las anteriores rondas, una vez que se finalice el trabajo de campo y se proceda a la limpieza de las bases de datos, hacia finales del año 2014. Niños del Milenio también analizará lo encontrado para realizar informes que sean de utilidad para las políticas públicas a favor de niños, niñas y jóvenes.

Foto: Mariluz Aparicio / Niños del Milenio